Hoy cumple años mi papá -¡qué posesivo que soy!-; otra vez: hoy es cumpleaños de papá. Está celebrando varios, muchos añitos de vida. Y los años nos dejan muchas experiencias: buenas y malas. Y si se trata de juzgar, a algunos de nosotros les llamaría mucho empezar a enumerar sus defectos y debilidades. Y es que todas las personas tienen ese lado “negativo”. Yo quiero, simplemente, resaltar esas virtudes que siempre me han sorprendido y han hecho que admire a mi papi.
Y quiero empezar por la CONFIANZA, esa confianza que nos ha dado para dialogar con él o hasta para podemos llamar por nuestros nombres, o a veces, incluso por nuestra chapita, nuestro apodo.
Segundo, que de papá he aprendido, esa parte bondadosa, filantrópica, caritativa. Ese corazón tan grande que tiene papá, tan grande que no le cabe en el pecho y se le ha bajado al estómago (jejejejeje…). Esa quizás es la razón por la que está gordito. Aprendí de él, que hay que invitar a amigos y conocidos a la mesa. Pero que también es tan digno el extraño. Aunque sea de muy humilde procedencia. Por ejemplo: una oportunidad se apareció un payasito vendiendo caramelos y como no le compró ninguno, le ofreció si es que quería almorzar con nosotros. Todos estábamos extrañados y hasta incomodos (debo reconocer que sobre todo yo) pero lo invitó a la mesa a almorzar y lo trato como a nosotros. Luego el payasito (ya nos había dicho su nombre pero no lo recuerdo) muy agradecido y feliz se fue. Y empezamos a recriminarle a papá como había invitado a un extraño a la casa. Y entonces nos hizo entender que: todos son dignos de sentarse a la mesa con nosotros. Y que como había dicho el pobre payasito, nadie si quiera le había invitado en toda la mañana que llevaba un solo vaso de agua. Pero como un plato de comida, el compartir, le había cambiado todo el desánimo.
Un corazón grande y desinteresado que le lleva a realizar, junto a mi mamá, una chocolatada de navidad para los niños pobres de la zona. Que le hace buscar algunas ropitas para niños y sus padres, incluso durante todo el año.
Y debo decir ahora, que también es un estudiante tardío. No porque esté en alguna universidad a sus 71 años, sino porque lo veo buscando archivos y documentos y fotos y todo, para ayudar a los niños que aún están en el colegio y que el con suma alegría les ayuda en sus tareas.
Vaya personaje que me toco tener de padre. Espero algún día tener ese corazón papi.
FELIZ CUMPLEAÑOS, de parte mía y de mi hermano y mis hermanas.





Qué lindo! “mi papi”, algunas veces también llamo así al mío es algo que siempre quedará, ese lado infantil que nos impide ser adultos cuando estamos cerca de ellos, en casa para mi mamá aún soy “su bebe”, cuando estamos viendo la TV. Mi papá cumple cincuenta este año, y sabes estoy muy orgullosa de él, siempre será mi héroe pese a la opinión que tengan algunos sobre los policías para mí él será el más honesto y digno de llevar ese uniforme. Gracias Julio por dedicar esta página a tu papi!